Vida mía, te he tomado prestada

Vida mía, te he tomado prestada y no te devolví en ninguna noche. Los sueños me amargan pero es inevitable soñarlos, los recuerdos me inquietan pero es inevitable recordarlos. Estoy cansado, vida mía, muero todas las noches y apenas despierto; no volví a nacer desde aquél sueño.

Vida mía, nacemos y morimos bajo un único principio, creer hacer lo correcto. Tanta corrección me termina tachando y vuelvo a ser un garabato sin márgenes libres. Espero que el rocío de una nueva mañana me borre toda la tinta y no me arrugue tanto para poder escribir una historia nueva todos los días pero tengo el espíritu manso; ya no obedezco a mis deseos.

Vida mía, la orquesta de nuestros momentos continúa tocando, la música de nuestros recuerdos continúa sonando. Lamentaré devolverte en ese estado, vida mía, pero te cuento lo adeudado: Lo que fue amor nació del odio, lo que fue alegría se amasó en la tristeza, por no sentir lo que siento me quedé sin mí, disimulo una mueca y los demás me ven sonreír.

Vida mía, te he tomado prestada y todavía no te devuelvo. Muero y despierto en un mismo cuerpo encarnado, cada amanecer me devuelve al pasado. Vida mía, la vida es un chiste malo y aún no te devuelvo mientras me tengas de prestado.

Dibujo de Quino. Fuente: http://jaimeadas.blogspot.com/2009/09/quino-enigmatico.html

Dejá tu comentario